Previo a uno de los intentos de subir a la cima del Everest, un periodista le preguntó a George Mallory por qué quería llegar a esa cumbre. Él respondió: “Porque está ahí.” Esta respuesta no la comprendí realmente hasta que alguien me hizo la misma pregunta.

Aunque me la hicieron en un contexto muy diferente, yo sentí que en esencia era la misma. Hace poco me invitaron a dar una plática en un curso de emprendimiento en una universidad. Al terminar uno de los alumnos levantó la mano y me preguntó: ¿Por qué decidiste empezar una start-up en el sector de los seguros?” Sonreí mientras recordaba a Mallory y respondí: “Porque está ahí.”

Me encanta escalar montañas (literalmente)

 

Aunque estudié Actuaría y una Maestría en Ciencias en Matemáticas Aplicadas, nunca me vi trabajando en el sector de los seguros, donde muchos actuarios encuentran buenos empleos. En cambio, siempre soñé con encontrar un reto tan grande que retara mi capacidad para resolver problemas y mi creatividad y, mejor aún, me llenara de adrenalina. En ese momento los seguros no lo eran.

 

Comprender los efectos devastadores de la pobreza en nuestras comunidades me conmovieron. Encontrar una solución que ayudara a construir una vida de calidad para millones de personas y sus familias era algo que satisfacía (y lo sigue haciendo) mis deseos.

 

Así comencé mi aventura en el 2014 como uno de los pioneros en el ecosistema Fintech mexicano. En ese momento pensé que había encontrado un reto increíble: proveer una solución de microcrédito para cerrar la brecha entre quienes tienen acceso al crédito institucional y quienes no.

 

Cofundar Cohete, una de las primeras startups de préstamos en línea en México y mi primer emprendimiento, me llenó de adrenalina igual que cuando kayakeo un rápido o escalo una pared. Me encantó. También puso a prueba mis límites de la misma forma: estirar, cambiar de posición, agacharse, equilibrarse, concentrarse, aferrarse…  una buena dosis de humildad y varias lecciones importantes sobre resiliencia.

 

Cohete terminó en proceso de liquidación. Me he caido y levantado. Me he lastimado pero nada se ha roto. Y, como Mallory y muchos otros exploradores, kayakistas, escaladores y montañistas, después de esto estaba listo para el siguiente reto.

 

Me reuní con las personas clave de mi equipo y les compartí mis intenciones de abordar el problema en el sector asegurador y los invité. Algo que aprendí de mi tiempo en el mundo de los créditos, es que las emergencias médicas son de las razones más comunes para solicitar un préstamo. La mayoría de las veces, estas personas no pueden liquidar sus créditos y pueden terminar perdiendo todo su patrimonio. Si las personas estuvieran aseguradas, la situación sería más sencilla, al menos desde el punto de vista financiero.

La realidad es que me siento insatisfecho sabiendo que somos tan vulnerables cuando enfrentamos dificultades financieras. Esto es devastador e inspirador al mismo tiempo y estaba listo para encontrar una solución. Raúl y Rafael, con quienes he trabajado por más de 7 y 5 años, respectivamente, decidieron escalar conmigo esta montaña.

Patrones ocultos: un camino al valor agregado

 

Los seguros, desde el punto de vista matemático, como muchas otras aplicaciones interesantes a la vida diaria, está relacionada con la Teoría de la Probabilidad, una de las ramas de las matemáticas que más me apasionan.

 

Me encanta la aplicación de esta rama de las matemáticas a los seguros porque aunque no sabemos qué nos puede pasar en lo individual, si podemos predecir lo que nos puede pasar en el colectivo. Esto nos permite predecir algo que parece impredecible. Por lo que los seguros en su esencia, buscan aprovecharse de los patrones ocultos de los riesgos que nos rodean.

Como estudiante aprendí muchas cosas fascinantes sobre las matemáticas. Pero hay dos conceptos que realmente destacaron y que extrapolé a la vida en general:

Lo más valioso es un problema que aún no tienen una solución.
La elegancia de las soluciones está en su nivel de simplicidad.

En este caso, la parte importante del problema al que nos enfrentamos fue: ¿Cómo aseguramos a todos? Encontrar una respuesta a este problema en específico es bastante desafiante.

A día de hoy nadie ha solucionado este problema y probablemente no muchos se han hecho esta pregunta, a pesar de ser un problema tan evidente.

En matemáticas, la razón por la que la elegancia de las soluciones y demostraciones está relacionada con su nivel de simplicidad tiene que ver con que sólo puedes llegar a una solución o demostración simple cuando has madurado todos los conceptos y has logrado comprender profundamente el problema a resolver o el teorema a demostrar.

Esto significa que debíamos comenzar un problema largo para comprender el sector asegurador, las razones por las que las personas no tienen un seguro y los sentimientos que generan las aseguradoras con sus clientes y los que no lo son. En resumen: comprenderlo desde el punto de vista de la Ciencia del Comportamiento.

Después de muchos meses de investigación, llegamos a una solución muy elegante: “Seguros Gratis”.

El modelo de negocios freemium ha sido utilizado ampliamente en el mundo digital. Los modelos de subscripción digital han sido muy disruptivos en otras industrias como: streaming y servicios en la nube. La idea es muy sencilla: el plan básico es gratuito y las personas tienen acceso a planes premium en los que tienen que pagar.

Y ese fue el génesis de Zenda.la. ¿Suena fácil? No lo fue.

Lanzamiento de Zenda.la: una batalla cuesta-arriba

Así que había logrado formar un equipo y teníamos nuestra gran idea. Ahora necesitábamos encontrar dinero para hacerlo real.

Como la mayoría de las startups, una parte importante de la ronda de inversión semilla vino de familiares y amigos quienes confiaron en nuestra habilidad y nuestro deseo para construir algo realmente disruptivo. Rebeldes en el sector Fintech como Armando Kuroda, emprendedor serial mexicano, quién se enamoró de la idea desde el inicio realmente hicieron la diferencia. Siempre estaré agradecido con ellos.

 

Para que nuestro modelo funcionara debíamos encontrar un producto tan barato, que lo pudiéramos regalar. No encontramos ninguno en el mercado, parece que los seguros están diseñados para personas con poder adquisitivo alto y buen nivel de educación financiera. Por lo que tuvimos que diseñarlo.

Logramos que Swiss Re se interesara en nuestro modelo. Gran sorpresa ya que es una de las empresas más respetadas globalmente. Junto con ellos co-diseñamos un producto que tenía que cumplir con 3 características que considero esenciales para los negocios digitales: simple, transparente y de uso común. Ah y que realmente fuera accesible.

 

Crear un producto desde cero es un largo y complejo proceso. Además, para añadirle mayor complejidad, necesitábamos construir nuestra plataforma. Mientras hacíamos esto decidimos conectarnos con Qualitas y HDI, para tener el seguro de auto como nuestro primer producto para venta cruzada.

 

Meses después pudimos concretar la alianza con Prevem Seguros, una aseguradora mexicana especializada en seguros de accidentes personales y enfermedades graves que también creyó que nuestro modelo podría incrementar exponencialmente el número de asegurados en el país.

 

Con el equipo de Prevem hemos trabajado en los últimos meses para tener una integración que nos permita emitir pólizas en tiempo real y recibir reclamaciones por medios digitales. Esa ha sido otra aventura increíble.

 

Nuestra primera ronda de inversión con fondos en una etapa pre-operativa ha sido un reto fuerte… Después de este proceso me quedo con la impresión de que la mayoría de los fondos de VC en México están enfocados en invertir en modelos de negocio que ya se han probado en otros países. Nuestra idea les pareció demasiado agresiva y riesgosa a la mayoría, y aunque a muchos les daba curiosidad, prácticamente todos los fondos de etapa temprana nos pidieron regresar ya que llevaramos varios meses de operación.

 

Por suerte, nuestros caminos se cruzaron con dos fondos de inversión de etapa temprana, G2 Momentum Capital y Lotux VC que confiaron en nosotros y nos apoyaron desde el inicio. Y sorprendentemente, incluso para nosotros, Angel Ventures invirtió por primera vez en una startup en etapa pre-operativa.

Durante todo este tiempo el equipo de Zenda.la se ha forjando en momentos muy difíciles pero en cada una de estas situaciones, nos hemos levantado juntos.

Hemos decidido seguir subiendo la montaña, paso a paso. Algunos decidieron no continuar y otros como Mario y Eva se han unido para formar un equipo fundador realmente extraordinario. El equipo ha evolucionado a formar un crew.

 

Zenda.la está lanzando en medio de una pandemia sin precedentes, cuyo alcance no solo afecta cómo percibimos nuestra salud y nuestro sistema de salud sino que ha causado estragos en las estructuras sociales y económicas.

 

Esta crisis nos ha traído mucha inestabilidad, haciéndonos más conscientes del rol de la resiliencia financiera. Especialmente en una sociedad en la que la mayoría de las personas nunca ha tenido el privilegio de tener un seguro de salud y que históricamente se han tenido que enfrentar a los problemas de salud sólos o con sus familias. Poder ofrecer recursos y herramientas financieras confiables y accesibles para que las personas puedan recuperarse después de tal shock, se volvió más importante que nunca.

 

Mallory murió a los 37 años en su lugar favorito: la Cara Norte del Monte Everest, Tibet. Yo acabo de cumplir 35, y pretendo seguir escalando por muchos años más. Lo mejor está por venir.

Diego Muradás

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